La
Gran Campaña
Por: Integración
universitaria
Fecha de
publicación: 26/01/10
Es una
afirmación fehaciente
que una Revolución llega hasta donde lo permite su ideología. Así como,
del
cuerpo de valores que sustentan esta ideología, dependerá la
magnificencia de
ser una obra social irreversible.
La
historia de la dignidad,
de la valentía y la rebeldía ha sido protagonizada por aquellos que han
sido
capaces de entregarlo todo, absolutamente todo a la causa de la
Revolución. Ese
nivel de entrega y de desprendimiento material hace que necesariamente
la
conciencia y la espiritualidad sean las que preponderen en la acción
política
transformadora, y se consagren como el ejemplo necesario que ha de
seguir el
pueblo humilde para su emancipación.
Bolívar, claro
ejemplo de desarraigo,
quien abandonó su condición oligarca por la causa de la libertad nos
advertía “El que abandona todo por ser útil a
su país,
no pierde nada, y gana cuanto le consagra”. Martí, en carta a
Maceo nos decía que “Yo no trabajo por mi fama, puesto
que toda la gloria del mundo cabe en un
grano de maíz, ni por bien alguno de esta vida
triste, que no tiene
ya para mí satisfacción mayor que el salir de ella: trabajo para poner
en vías
de felicidad a los hombres que hoy viven sin ella”, Gustavo
Machado nos enseñó la grandeza del internacionalismo
proletario renunciando
a su tradición familiar oligarca. Fidel
nos sorprendió con aquella medida de expropiación de la hacienda de su
propia
familia, y con la fuerza que lo caracteriza decretaba: “No hay
oportunidad en una Revolución para los farsantes, no hay oportunidad
en una Revolución para los acomodaticios, no hay oportunidad en una
Revolución
para los ambiciosos, no hay oportunidad en una Revolución para los
mediocres,
no hay oportunidad en una Revolución para los débiles y cobardes”. Fabricio Ojeda ante el Congreso con voz valiente
nos afirmaba “… redimir
al
pueblo haciendo honor al sacrificio de sus mártires, hemos trabajado
sin
descanso, hemos luchado sin cesar. Ahora a mí, solo me queda, como
decía un
insigne pensador latinoamericano, "cambiar la comodidad por la miasma
fétida del campamento, y los goces suavísimos de la familia por los
azares de
la guerra, y el calor del hogar por el frío del bosque y el cieno del
pantano,
y la vida muelle y segura por la vida nómada y perseguida y hambrienta
y
llagada y enferma y desnuda".
¡No hay términos medios¡ La
Revolución debe ser extremista en sus planteamientos éticos, y su
dirigencia
debe ser definitivamente, como lo decía el Che, los
mejores entre los buenos; los más claros política e
ideológicamente, los más concientes de su rol histórico, los más
honestos y
desprendidos de cualquier privilegio y afán de lucro, los mas firmes en
sus
convicciones, aquellos que puedan ser auditables por el pueblo y no
mostrar
mancha alguna de vacilación, oportunismo, corrupción y diletancia. Como
bien lo
dice Antonio Aponte: “El ejemplo, la conducta, son los
vehículos de la
ética y la moral, son las armas en el combate contra los valores de lo
viejo,
lo que equivale a decir, son las armas más importantes en la lucha
revolucionaria”.
Sólo con una dirigencia de esta naturaleza,
la Revolución llegará hasta sus últimas consecuencias y se podrá
alcanzar la
emancipación de la especie que se debate entre la vida y la muerte.
Hoy, en la Venezuela
dispuesta a redimirse y a conquistar el sueño emancipatorio de los
héroes y
heroínas que dieron el todo por el todo, a 200 años de la
Admirable Campaña Admirable, es imperioso realizar una Gran
Campaña Ideológica y Ética dirigida por Chávez, ejemplo digno de un
líder que
jamás abandonará a su pueblo y nos acompañará siempre en la epopeya del
Socialismo. Una Campaña contra la Ideología de la Pequeña Burguesía,
que es la
representante del retroceso político y del goce de privilegios de una
nueva
clase que obstaculiza el camino hacia el Socialismo y plantea la
restauración
capitalista. Una Campaña justa, en estos tiempos de escepticismo y
desesperanza, para acabar con todo aquello que nos acerca al
capitalismo y
radicalizar el camino hacia el Socialismo.
Integración
Universitaria -
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