Corto Documental sobre Gorsiño (Calcibón) Carrillo, joven estudiante de Educación Media, miembro de la Organización Estudiantil Integración Universitaria, asesinado el 25 de enero de 2010, por bandas fascistas de la ciudad de Mérida.







25 DE ENERO O NO TE HAS IDO

(poema dedicado a Gorsiño Carrillo)

Te veo caminar fugazmente
Y llegas aquí
Sonriente, ingenuo y loco
El tiempo aún no es para ti
No hay temor
Solo amor.

Te veo soñar, en medio del atardecer
Y preguntas ¿Cuánto queda? ¿Qué ha pasado?
Sin importar continúas
no sabía
¡Estabas ahí!
Ahí vienes, queda poco, no sigas detente aquí,
Falta poco, no te apresures
otros tiempos serán para ti

Continuamos sin saber donde estabas tú ,
llegas pronto, vete de aquí
no es tu tiempo, regresa pronto
no se que haces aquí
falta poco...

Ya te veo ¡abatido! estás ahí.
¡qué ha pasado!
tu sonrisa, se ha perdido,
tus ojos, se han cerrado,
tu corazón apagado, por las balas y el fusil,
No te vayas,
No tan pronto,
para siempre te has quedado,

Aún te veo caminando y soñando,
ya te has ido,

Aún sigues ahí,
queda poco, no nos dejes
la esperanza no has dejado.

No te vayas, el recuerdo,
lo acordado,
lo soñado,

Siempre estas aquí
No te has ido
Te has quedado

Para siempre.
Hasta Siempre.
Camarada hasta siempre
te has quedado
Aún te veo
No te has ido… te has quedado…

Wilmer Melo


Los Hijos Combatientes de la Revolución
Por: Integración universitaria
Fecha de publicación: 11/02/10
Esta Revolución, ha sido partera de hijos combatientes, dispuestos a entregar su vida por el sueño supremo de la humanidad: el Socialismo. Gorsiño era reiterativo a la hora de expresar su condición de combatiente y su destino de mártir. Murió como vivió: necio y rebelde por hacer lo que creía justo.

Su condición de clase humilde y excluido lo acercó a aquellos espacios donde se le daba sentido a su resentimiento, donde se le daba explicación a su malestar; malestar común a todos los hijos humildes de esta sociedad. Así empezó Gorsiño a dejar de ser el hijo de Mario y Juana para convertirse en el muchacho ligado a las luchas estudiantiles que empezaba a pensar y caminar con cabeza y pies propios, empezaba a actuar y a sentirse hijo de la revolución.

Calcibón, conocido así por sus compañeros de militancia por su delgada figura, se incorpora a las filas de Integración Universitaria, su asidero político y espiritual. Así empieza a vincularse a la organización de los estudiantes de Educación Media, en el seno del Liceo Bolivariano Alberto Carnevalli; toma por hogar a las Residencias Domingo Salazar para aportar desde su ingenuidad y su corta edad esfuerzos en la organización social y en el bienestar de su comunidad. Acompañó a Integración en todas sus luchas cotidianas, pero nos tomaría decenas de páginas reseñar la vida del compañero que entregó tanto con tan poca edad.

Sin embargo, no podemos dejar de recordar al Calcibón de la Marcha del 23 de Enero de 2010 en Caracas, que con emoción caminaba bajo el inclemente sol del mediodía caraqueño, repartiendo los panfletos de la Gran Campaña en el que se plasma la tarea de los revolucionarios propuesta por Integración Universitaria.

La muerte de Gorsiño Carrillo no podrá olvidarse jamás. El pueblo lamenta haber sacrificado a este compañero, y a tantos otros en las manos del fascismo dispuesto a yugular la flor del socialismo. El nombre de Gorsiño solo se dignificará en la medida en que avancemos decididamente a profundizar el Socialismo. Cualquier pacto y negociación con los verdugos del pueblo será rechazada por el pueblo digno que llora a sus combatientes caídos. El pueblo reclama que la entrega y la humildad que caracterizó a Calcibón sea emulada por la dirigencia de este proceso. El pueblo exige desprendimiento absoluto de su dirigencia revolucionaria, cualquier privilegio nos acerca al Capitalismo, nos acerca a la muerte y a la impunidad.


Sólo el Socialismo enaltece la vida y obra de los compañeros caídos

Seguiremos batallando por un Mundo Nuevo.


Gorsiño, regresará como los pueblos...
Por: Integración universitaria
Fecha de publicación: 11/02/10

Nuestra Revolución, ha sido partera de hijos combatientes, dispuestos a entregar su vida por el sueño supremo de la humanidad: el Socialismo. Gorsiño insistía a la hora de expresar su condición de combatiente y su destino de mártir. Murió como vivió: necio y rebelde por hacer lo que creía justo.

Nació en la ciudad de Mérida el día 06 de febrero de 1994. Su Madre, Juana del Carmen Torres de Carrillo y su Padre Mario José Carrillo de Albarrán. Cuenta su padre que cuando Gorsiño era niño iban al páramo a  pescar, “era un gran pescador dice, así como también era “un gran colaborador, siempre estaba atento de que faltaba hacer para él ayudar”.

Menor entre sus hermanos, Robeiro y Mario. Toda su vida vivió en Santa Ana junto con su abuela Ana Dorila de Carrillo y sus tíos y tías con los que compartió hasta el último momento de su vida.

 Su condición de clase humilde y excluido lo acercó a aquellos espacios donde se le daba sentido a su resentimiento, donde se le daba explicación a su malestar; malestar común a todos los hijos humildes de esta sociedad. Así empezó Gorsiño a dejar de ser el hijo de Mario y Juana para convertirse en el muchacho ligado a las luchas estudiantiles que empezaba a pensar y caminar con cabeza y pies propios, empezaba a actuar y a sentirse hijo de la revolución.

 Convirtiéndose pronto en hijo, hermano y camarada de la gran familia de las combatientes  residencias estudiantiles Domingo Salazar Rojas cuando hace 8 años aproximadamente, desde  muy niño junto a sus hermanos, tuvo la oportunidad de compartir y crecer junto a todos y todas allí, cuidando el puesto de venta de arepas de trigo que hacía Juana, su madre, y que por una avanzada artritis no alcanzaron mantener. 

           Gorsiño se incorpora a las filas de Integración Universitaria, su asidero político y espiritual. Así empieza a vincularse a la organización de los estudiantes de Educación Media, en el seno del Liceo Bolivariano Alberto Carnevalli, donde cursaba el 4to año de bachillerato; aportando desde su ingenuidad y su corta edad esfuerzos en la organización social y en el bienestar de su comunidad. Acompañó a Integración en todas sus luchas cotidianas, pero nos tomaría decenas de páginas reseñar la vida del compañero que entregó tanto con tan poca edad.

 
            
Con este movimiento, resaltan su madre y su padre, Gorsiño fue creciendo como un joven fiel a los ideales de la revolución, del Che  y del comandante de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías; siempre, recuerdan, le decía a su mamá que debían ser Socialistas, era una palabra que significaba mucho para él. Su madre cuenta que para ver molesto a su hijo sólo tenían que hablarle mal de su presidente.

  Gorsiño inició la lucha por la organización del movimiento estudiantil revolucionario en el Liceo, donde estudiaba, combatiendo para conseguir que les construyeran el comedor en beneficio de todos sus compañeras y compañeros, en beneficio de todos los estudiantes humildes, multiplicando así más de sus labores y sueños como joven socialista.

Calcibón, su apodo, puesto así por sus compañeros y compañeras de militancia por su delgada figura, tomó por sorpresa a sus padres la primera vez que lo escucharon, sin embargo expresan que si se lo decían por cariño pues, ellos no se molestaban. Calci siempre estuvo atento de cualquier actividad en la que pudiera ser útil, fuera y dentro de la residencia, mercales, jornadas de limpieza, marchas por la revolución, talleres de formación, cine foros, conversatorios, pinta de murales entre muchas actividades más propias de un digno joven revolucionario.

No podemos dejar de recordar al Gorsiño de la Marcha del 23 de Enero de 2010 en Caracas, que con emoción caminaba bajo el inclemente sol del mediodía caraqueño, repartiendo los panfletos de la Gran Campaña en el que se plasma la tarea de los revolucionarios propuesta por Integración Universitaria.

La muerte de Gorsiño Carrillo no podrá olvidarse jamás. El pueblo lamenta haber sacrificado a este compañero, y a tantos otros y otras en las manos del fascismo dispuesto a yugular la flor del Socialismo.

 El pueblo revolucionario exige ser protegido, defendido, apoyado en la consecución de los sueños de los calcis de la humanidad; nosotros los estudiantes y jóvenes revolucionarios denunciamos la defensa impune a la pequeña burguesía venezolana, detractora de todas las esperanzas de los humildes, asesina de nuestras más elevadas esperanzas.

 La Humanidad llora a sus hijos más nobles, generosos, avanzados y luchadores, los llora pues de ellos y nosotros depende la definitiva transformación de esta, nuestra sociedad, hundida bajo el poder de los más crueles.  

 Gorsiño vivirá por siempre, su conciencia revolucionaria es nuestro ejemplo a seguir, su disposición en la lucha es nuestra guía, su fuerza y alegría nuestra motivación para continuar en el combate.

  

“…Me voy a despeñar sobre los crueles que han hecho de la patria un agujero y si no asiste al pecho la camisa y me matan de muerte sin lucero,
esperadme, os lo pido caminando, que yo regresaré como los pueblos
cantando y más cantando y más cantando…”

                                        

Chino Valera Mora.















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